INVESTIGACIONES PATRIMONIALES

Un informe patrimonial se realiza normalmente para averiguar el estado del patrimonio de una persona, esto es, los beneficios que obtiene de participación en sociedades, rendimientos laborales, rentas obtenidas del alquiler de fincas y locales comerciales, así como los bienes que posee.

Para la obtención de esta información, nuestros detectives privados realizan una investigación que se estructura en diferentes fases. A grandes rasgos, podríamos definir tres:

Búsqueda documental

En esta etapa, nuestro equipo de detectives rastreará la red para obtener el máximo de información sobre la persona investigada, realizando paralelamente y en función de los resultados que se vayan obteniendo, una búsqueda de sus propiedades en los distintos Registros Públicos.

Trabajo de campo

Los detectives privados visitarán las propiedades y empresas obtenidas en la fase anterior para, de esta manera, comprobar su ocupación y uso, y en caso de que estén en régimen de alquiler, los beneficios que la persona investigada percibe por ellas.

Seguimientos

Esta fase está orientada a la averiguación de patrimonios que, bien se hayan podido ocultar intencionadamente, bien no se hayan podido encontrar en las etapas previas. Consistiría en el seguimiento y observación de las actividades realizadas por el investigado, con el objeto de averiguar qué lugares frecuenta en su vida diaria, si visita empresas, locales comerciales, qué vehículos utiliza, las personas con las que se relaciona, etc.

En muchos casos, gracias a estos seguimientos, se identifica a personas de confianza del investigado que actúan como intermediarias -testaferros-, a cuyo nombre se ponen las propiedades con objeto de ocultar su patrimonio real.

Esta investigación, además, nos aportará signos e indicios que pueden orientarnos en cuanto a su nivel económico.